Publicado hace 6 años por

Para comenzar a entender el retail como economía debemos recordar que los criterios de compra pueden ser de dos clases: Racionales o emocionales; teniendo este último una importancia del 70% sobre la acción de compra de nuestro consumidor.

Por esta razón, debemos tomar en cuenta las innumerables preguntas que nuestros clientes se hacen acerca del porqué y para qué adquirir algún producto en particular. La respuesta a todas estas preguntas se basa en el “valor agregado” que podemos ofrecer para que el cliente nos elija como su opción de compra.

Parte de este valor es la calidad de la atención al cliente; ya que nuestro desempeño en el sector depende de la calidad de los colaboradores con los que podemos contar. Para ello es necesario establecer una estrategia de reclutamiento alineada con las necesidades y objetivos del negocio. 56% de los empleados de este tipo de empresas trabajan para el piso de ventas, por lo tanto es bastante obvio que es de conveniencia para la organización contar con personal comprometido.

 

Si el aspecto anterior era importante, la digitalización es parte clave de este valor agregado que debe tener cualquier empresa de retail. Para surgir en este sector tan competitivo, es necesario adoptar en nuestros canalñes digitales la misma sensación de atención al cliente que ese experimenta en el piso de ventas. Eso se llama “experiencia de usuario” y debe ser consistente a través de todos nuestros canales (físicos o virtuales). Según la web, marketingdirecto.com, el 64% de los consumidores utiliza sus dispositivos digitales a la hora de la decisión de compra en los puntos de ventas físicos. Además de que el 40% de las ventas de los retailers, están de alguna manera influenciadas por las tecnologías digitales.

            Según la firma de contadores KPMG en Venezuela – Rodríguez Velázquez & Asociados, un 80% de los consumidores de retail, por lo menos ocasionalmente, buscan consejo en línea antes de hacer una compra. Generalmente este tipo de consejos y/o sugerencias viene acompañado de una búsqueda en cualquier medio digital. Es por esto que la tendencia hacia el marketing digital debe ser cada vez mayor por parte de las empresas de este sector. A medida que la población crece (se hace más vieja) la importancia de los millenials en la economía será mayor, arrastrando la balanza hacia lo puramente digital.

Los retailers deben agregar un valor relevante a lo que los consumidores pueden hallar por sí mismos, tanto online como en la tienda ya que son consumidores a tiempo completo, y ello se debe a la disponibilidad de conectarse a la red desde cualquier lugar, gracias al creciente número de smartphones en el mercado.

Acorde a la web America-retail.com, gracias a la disponibilidad de una gran cantidad de datos de los consumidores sobre sus actividades online y patrones de compra, los retailers deben tener la capacidad de desarrollar más campañas de marketing personalizadas (Inteligencia de Negocios). Asimismo, deben estar bien estudiadas y estructuradas dado que el consumidor es cada vez menos  tolerante con las acciones de mercadeo erróneas.

Entre las actividades que los consumidores esperan realizar a través de las aplicaciones móviles se pueden mencionar: encontrar ubicación de tiendas (62%), chequear o comparar precios (58%), obtener información de productos (50%), hacer compras en línea (45%), leer reseñas (44%), chequear disponibilidad de productos (42%) y utilizar descuentos, cupones e información de ventas (39%) datos obtenidos según un estudio elaborado por KPMG en Reino Unido, publicado en la revista What´s Hot de marzo 2014. Cómo se puede deducir de estos estudios, los canales digitales tienen que ser parte esencial de toda la estrategia de negocios, ya que representan más de la tercera parte del contacto con los clientes.

Esta información deja un panorama claro sobre la necesidad de contar con un departamento robusto de mercadeo, soportado por herramientas de tecnología de la información para apoyar las nuevas necesidades del mercado. La variedad de aplicaciones tecnológicas está permitiendo a las empresas racionalizar las funciones del almacén y aumentar su eficiencia, ayudando a compensar el incremento de los costes laborales. Pero la tecnología tambien debe estar al frente de la relación de negocios con el cliente.

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